El Franco Condado es una zona de Francia con fuertes reminiscencias históricas para España, ya que perteneció a la corona de los Habsburgo hasta el siglo XVII al igual que el mundo hispánico. La naturaleza, el arte, la historia y la gastronomía son facetas del Franco Condado a descubrir.

El Pays des Lacs, el Jura y los Vosgos

La región del Franco Condado es montañosa gracias a los montes Vosgos y Jura. No abundan las pistas de esquí alpino pero es un paraíso para los esquiadores de fondo en invierno. Las estaciones más destacadas son las de Rousses y de Métabief. Los ríos y los lagos son muy numerosos en la zona del Pays des Lacs localizada en el triangulo que forman Lons-le-Saunier, Morez y Pontarlier. El lago de Saint-Point es uno de los mayores lagos de Francia. Otro lago a visitar es el de Vouglans. El nacimiento del río Loue y la cascada del río Doubs son sitios de gran interés por su entorno natural. Las zonas boscosas son muy importantes, abundan los grandes bosques de hayas, robles y pinos. Franco Condado es la segunda región arbolada de Francia tras Aquitania. Destacaremos las Cascadas du Hérisson, que son espectaculares cuando se produce el deshielo, el Mont d’Or en el Jura muy apreciado por los amantes de las caminatas, y el Ballon d’Alsace localizado en las estribaciones sur de los Vosgos. También se pueden apreciar varias grutas como la Sima de Poudrey, una de las mayores de Europa. La espectacular cueva de Osselle posee verdaderos tesoros geológicos además de tesoros históricos y prehistóricos.

Lago Saint -Point

Ciudades y monumentos

Además de la naturaleza, las ciudades del Franco Condado son muy interesantes y merecen la visita. De hecho varios de sus monumentos forman parte del patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Las ciudades principales son muy bonitas, pequeñas pero con monumentos y lugares de interés: Belfort, Besançon y Dole. El pueblo de Lods, junto a un río, está considerado como uno de los más bonitos de Francia. Por su carácter fronterizo, las fortificaciones y murallas son muy comunes. La ciudadela de Besançon es una de las obras más perfectas de las obras de Vauban, es una fortaleza bellísima que muestra la importancia estratégica de la ciudad. Otras fortalezas que valen la pena son el castillo de Joux, el fuerte des Rousses, el castillo de Montbéliard y las fortificaciones de Belfort. Relacionado con los monumentos bélicos, el León de Belfort es una escultura de Frédéric Bartholdi, el autor de la estatua de la Libertad, que simboliza la resistencia de la ciudad durante la guerra francoprusiana. Otro monumento muy destacable, éste más contemporáneo, es la Capilla de Ronchamp, construida por el arquitecto francosuizo Le Corbusier en 1955.

Besançon

La gastronomía del Franco Condado

La cocina de la región está muy influida por los excelentes quesos de la región. Por ello, como en Suiza, la fondue es típica. Destacan los platos de carne con salsa de queso, los pescados de río como las truchas, el Potée Comtoise y las escalopes à la pontissalienne. Los platos jurasianos son contundentes, ricos en calorías y sabrosos. Los quesos como hemos dicho son excelentes, desde la raclette, hasta el propio Comté, pasando por un gran queso azul, el Bleu de Gex o Septmoncel, el Morbier, el Mont d’Or y el Edel de Cléron. Y para acompañar, todos los buenos vinos del Jura… La región ofrece blancos muy secos pero muy afrutados, con una gama de aromas increíbles. Además de los Côtes du Jura, encontramos otras apelaciones Vin Jaune, Vin de Paille, vinos achampanados Crémant du Jura, licores y aguardientes.

Gastronomía del Franco Condado

Fuente: France.fr

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