En Francia, la Navidad (Noël) es ante todo una fiesta religiosa, aunque también hay formas laicas de celebrarla. ¡Aquí te ensenamos las costumbres más famosas y respetadas!

El calendario de adviento

El calendario de adviento es un calendario de «cuenta atrás» desde el 1ero de diciembre hasta el 25 de diciembre. Suele elaborarse para los niños y tiene forma de «conteo» para saber cuánto falta para Navidad. Los orígenes del calendario de adviento se remontan al siglo XIX en la Alemania protestante: los niños encendían una vela por cada día del periodo de Adviento, es decir desde el domingo de adviento hasta el día de Nochebuena. En los años veinte se imprime el primer calendario con tabletas de chocolate para endulzar la espera. Hoy en día hay calendarios con chcolates, juguetes, bolsitas de té, cervezas, productos de belleza… ¡Hay para todos los gustos! Pero los más creativos prefieren hacerlos ellos mismos…

Calendarios de Adviento de belleza 2019

La letra al Père Noël

Cada año, unas semanas antes de Navidad, los niños tienen la costumbre de escribir una letra dirigida al Père Noël (Santa Claus) con los regalos que desean. Con la frustración de ver tantas letras que no podían ser abiertas ni contestadas, Jacques Marette, ministro del servicio postal y de las telecomunicaciones, decidió abrir el Secretariado del Père Noël en 1962.  Es la única área que tiene la autorización de abrir las letras de los niños al Papa Noel y es especialmente encargada de contestar a esas letras. Se encuentra en el servicio de “rebuts”, es decir de los correos cuya distribución es imposible, en la oficina de correos de Paris. Jacques Merette confió a su hermana, la famosa psicoanalista y pediatra Françoise Dolto, la redacción de la respuesta. Así, desde entonces, los niños reciben una respuesta a su letra y se incrementa la magia de Navidad…

Los mercados navideños

En casi todos los pueblos y ciudades de Francia se colocan tradicionalmente mercados navideños durante la época del Adviento. Antiguamente servían estos mercados de un lugar cálido al principio del invierno para dar cobijo a los habitantes del lugar, con el tiempo se convirtieron en un elemento fijo de la celebración navideña. Los primeros mercados navideños aparecieron en Allemania en el siglo XIV. Un mercado navideño típico está compuesto de puestos en la calle o en la plaza. Allí se puede comprar comida navideña tradicional como la tartiflette, las castañas tostadas, las crepas, las gaufres, los speculoos, el pan de miel, los chocolates… Cómo remedio contra el frío se vende el vin chaud, una preparación de vino tinto y especias que se toma caliente. Tambien se puede comprar regalos, artesanías y adornos navideños como esferas navideñas, coronas de Adviento, figuras para el belén…

Mercado Navideno de Eguisheim en Alsacia

El árbol de navidad

Cuando los primeros cristianos llegaron al norte de Europa, descubrieron que sus habitantes celebraban el nacimiento de Frey, dios del Sol y la fertilidad, adornando un fresno perenne, en la fecha próxima a la Navidad cristiana. Posteriormente, con la evangelización de esos pueblos, los conversos tomaron la idea del árbol para celebrar el nacimiento de Cristo, pero cambiándole totalmente el significado. Empezaron a usar un pino adornados con manzanas, que simbolizaban el pecado original y las tentaciones, y velas que representaban la luz de Jesucristo. Conforme pasó el tiempo, las manzanas y las velas fueron cambiadas por esferas, luces y otros adornos. Después, se agregó la tradición de poner regalos para los niños bajo el árbol, enviados por San Nicolas, Père Noël o los Reyes Magos, dependiendo las costumbres de la zona donde se encuentre. En Francia, el árbol navideño llego primero en Alsacia y Lorrena antes de expandirse a todo el territorio. Los franceses prefieren poner un verdadero pino por su olor a resina y su estética más natural. La región del Morvan en Borgoña es el productor mas importante de árboles navideños en Francia.

El réveillon

En Francia, se celebra en Nochebuena un gran banquete familiar denominado réveillon. El nombre procede de la palabra réveil, que significa «despertar», ya que los asistentes a esa cena se mantienen despiertos hasta la madrugada. El réveillon es de una naturaleza excepcionalmente lujosa: langosta, ostras, caracoles y foie gras como entrantes, seguidos de pavo con castañas, y de postre la famosa bûche de Noël. Estas comidas se suelen regar con vinos de calidad, terminando con champagne. Tenemos 3 ideas de menús para ti: menú 1, menú 2 y menú 3.

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