Descubre el sabor único de los anís de Flavigny, hechos con semillas de anís y cubiertos de un jarabe de azúcar de sabor natural. ¡Atrévete a probar estas bolitas divinas! Los dulces siguen fabricados en la abadía Saint-Pierre en Flavigny-sur-Ozerain. El dibujo sobre la cajita representa un pastor y una pastora enamorados ya que las grageas se ofrecían para celebrar el amor y la fecundidad...
Cuidamos el planeta: el azucar de caña es certificado ecológico por Ecocert.